Micromercado Mercasur Sotomayor | Fachada frontal CLL 45

Un mercado a escala barrial

Mercasur Sotomayor

El barrio Sotomayor en Bucaramanga fue concebido hace aproximadamente seis décadas, con una subdivisión predial de lotes medianos y regulares; con frentes de 12 metros por fondos de 40 metros aproximadamente, dirigidos esencialmente a la construcción de vivienda de uno y dos pisos.

Las viviendas, en su mayoría diseñadas y construidas bajo la tipología casa-patio, daban una respuesta coherente a las condiciones climáticas de Bucaramanga, a la par que mantenían índices de ocupación que favorecían el confort climático, liberando las zonas de medianías por medio de patios y retrocesos.

La transición entre lo público y lo privado se determinaba a través de los niveles que se salvaban en los antejardines, definiendo con claridad los límites de lo construido en cuanto a paramentación se refiere, dando lugar a una imagen ordenada y de fuerte identidad urbana en este sector de la ciudad.

Era, por sus condiciones urbanas, un barrio de amplio reconocimiento en la memoria de los habitantes de Bucaramanga.  Sin embargo, en los últimas dos décadas, los cambios en la normativa urbana han fomentado una transformación vertiginosa del sector, dando lugar a edificios multifamiliares de gran altura, encareciendo radicalmente el valor del suelo urbano, haciendo cada vez más inviable económicamente la permanencia de edificaciones unifamiliares.

“Así, bajo este contexto barrial, se emplaza el micromercado Mercasur Sotomayor, en un lote en donde existía una antigua vivienda, completamente en ruinas y que para efectos de la obra nueva, requirió su total demolición.”

En este sentido, la proporción y escala humana del barrio de uno y dos pisos se fue diluyendo, trayendo consigo problemáticas urbanas típicas del contexto urbano latinoamericano: problemas de tráfico, déficit de espacio público y equipamientos al servicio de la comunidad, tras años de ausencia de ensanchamientos viales y ampliación de coberturas.

Así, bajo este contexto barrial, se emplaza el micromercado Mercasur Sotomayor, en un lote en donde existía una antigua vivienda, completamente en ruinas y que para efectos de la obra nueva, requirió su total demolición.

El diseño arquitectónico se basó en cuatro principios que obedecen a la naturaleza del encargo: 1) El principio de economía, buscando generar respuestas espaciales simples a las necesidades expresadas en el programa de áreas; 2) La aplicación de estrategias bioclimáticas que produjeran ahorros energéticos y económicos para el promotor del proyecto; 3) Un edificio diseñado a escala humana, acorde al pasado y memoria de la condición residencial y de alturas bajas del barrio y, 4) Un lenguaje material que fuera acorde a los encargos precedentes para la cadena Mercasur, generando variaciones sin perder el sentido de unidad.

La estructura se planteó con pórticos de concreto reforzado, con cimientos excéntricos que permitieran ser localizados cerca a los linderos del predio, favoreciendo así la liberación y flexibilidad funcional del espacio central ventas.

En la resolución de la cubierta se usó una teja y una proporción en altura que permitiera un buen comportamiento térmico para los usuarios al interior (confort térmico) prescindiendo completamente de aire acondicionado o ventiladores, lo que significó un considerable ahorro energético y económico para el cliente promotor del proyecto. 

Por otra parte, cerca a la cumbrera, se produjo un seccionamiento de los techos que asegura parte de la evacuación del aire caliente, a la par que introduce iluminación natural al recinto interior.

Bocetos de estudio

Bocetos de estudio

ESCALA HUMANA

Al igual que en los demás supermercados diseñados anteriormente para Mercasur, la escala humana es determinante. En este sentido, se intentó favorecer este concepto, en búsqueda de las sensaciones que genera un espacio proporcionado al tamaño del ser humano, a partir de la variación de alturas entre el piso nivel 0.0 y la cubierta, y el piso nivel 0.0 y la bodega, así como a partir de elementos descolgados como lámparas y avisos de señalética y publicidad desde la cercha de techo hacia las circulaciones principales.

UNIDAD Y DIVERSIDAD

La composición de la fachada está basada en una relación simbólica frente al funcionamiento de la música: ordenar diversos sonidos, en este caso elementos, a partir de ritmos, pesos y contrapesos de llenos y vacíos, materiales y elementos visuales, en pos de un todo armónico.

Cada conjunto de elementos lleva su propio orden, pero busca aportar a una función: por ejemplo, los ladrillos verticales se ordenan mediante un ritmo específico para ayudar a minimizar la entrada de luz directa en una época del año, mientras que la superficie vidriada, en otra lógica rítmica, pero en relación al ritmo anterior, busca minimizar el ruido de la calle y la contaminación, a la par que permite el ingreso de luz natural al recinto.

El basamento, en una marcada horizontalidad -en enchape de piedra-, se resuelve, a excepción de la puerta, casi en su totalidad sellado (para usar al máximo el espacio interior). Las jardineras, debido a su altura, dan a la gente un lugar para sentarse o esperar, como respuesta a la ausencia de mobiliario urbano que tiene Bucaramanga.

Por otra parte, uno de los avisos del local, acorde a la concepción residencial  del barrio – y por tanto peatonal - se situó a la altura de los ojos de los transeúntes, escalando mejor la fachada, y rodeado por plantas que marcan la transición entre el afuera y el adentro.

Todos estos elementos responden además, en su mayoría, a los elementos ya propuestos para otros encargos de la cadena Mercasur, en la necesaria búsqueda de identidad arquitectónica que se ha venido proponiendo para la empresa. 


FICHA TÉCNICA

Nombre del proyecto: Micromercado Mercasur Sotomayor  

Ubicación: Bucaramanga, Santander, Colombia | Link Google Earth

Diseño Arquitectónico: A. Ordóñez Arquitectura

Construcción del proyecto: Arq. Lucio León

Materialidad: Estructuras en pórticos de concreto, estructuras metálicas en cubierta, teja con aislante de poliuretano expandido, ladrillo a la vista, piedra natural bogotana, pañete y pintura. 

Fotografías de obra terminada: Juan Serrano | Fotografía de Arquitectura

Fecha de construcción: 2018