TORRE RINALDA | PIEDRA, MAR Y LUZ DE NAVEGANTES
Cada piedra colocada en la construcción de una ciudad
es como una letra en el alfabeto de la civilización.
Manuel de Araújo Porto-Alegre
La propuesta para la Torre Rinalda se basa en dos criterios fundamentales; el primero de ellos de carácter urbano y el segundo de índole arquitectónica; criterios que buscan el rescate del valor patrimonial que tiene el lugar para los habitantes de Lecce, de la región de Puglia y de la humanidad en general.
Desde el punto de vista urbano, se proponen dos plazas, geométricamente proporcionales a la ruina que sirven para conectar la torre de forma más adecuada a la ciudad y pueden ofrecer espacios de usos alternativos y mixtos, principalmente de encuentros culturales y de carácter contemplativo. La primera plaza, denominada como plaza mayor debido a su escala urbana, hace la conexión principal del conjunto con el entorno urbano. La segunda plaza o plaza menor, más cercana a la torre, conecta con un acceso a la terraza de la torre mediante una escalera en espiral. Así mismo, se propone un muelle en línea recta que conecta simbólicamente los tres aspectos principales del conjunto; las plazas (lo urbano), la torre (la historia) y el mar (paisaje). El muelle propone una relación cambiante según la perspectiva, en tanto que permitirá ver al mar y la torre desde Lecce como un habitante de la ciudad, pero también, mirar hacia la torre y a Lecce desde la óptica de un imaginario navegante que se aproxima a tierra.
El segundo criterio propone a nivel arquitectónico un tratamiento de reconstrucción de partes de la torre mediante adiciones a los muros de piedra caliza preexistentes. Tales adiciones serán en muros de piedra traslúcida de alabastro italiano de la región de Volterra, con luces al interior, tanto para resaltar las vetas y formas del alabastro en los elementos nuevos, así como para llevar luz a todos los elementos antiguos.
Al interior de la torre se plantea un recorrido que pueda acercar al usuario a la materialidad de la torre y a su relación con el paisaje; el recorrido hace que el carácter táctil de la torre sea accesible. Se propone, además, abrir una nueva vista al mar desde el último nivel de la torre, una perspectiva antes inexistente que refuerza la contemplación y la relación de la torre con el paisaje marítimo circundante. El recorrido lleva también al primer nivel, donde paneles interactivos digitales sobre la historia de las torres de Lecce exponen al usuario el proceso de su reconstrucción y su valor patrimonial.
En conclusión la propuesta tanto urbana como arquitectónica es enfática en la fuerza de lo simbólico ya que todo lo nuevo hace parte de lo antiguo y puede llevar luz sobre la noción de las distintas épocas, así la arquitectura crea una simbiosis entre las dos fases de la historia con una mirada respetuosa y complementaria. Por otra parte, es también simbólico que la propuesta permite invertir o cambiar perspectivas de usos y roles: antes desde la torre se vigilaba, ahora el conjunto permite la contemplación y el encuentro; antes muy pocos veían la torre desde el mar, ahora la perspectiva del navegante es accesible a cualquier persona.
Equipo A. Ordóñez Arquitectura : Arq. Alejandro Ordóñez + Arq. Julián Gutiérrez
Agradecimientos a la colaboración de José María Alberto y Máximo Flórez L.
ENGLISH VERSION
Rinalda Tower STONE, SEA, AND LIGHT OF NAVIGATORS
Every stone placed in the construction of a city serves as a letter in the alphabet of civilization.
Manuel de Araújo Porto-Alegre
The proposal is based on two fundamental criteria: one urban in nature and the other architectural. These criteria aim to preserve the heritage value that the location holds for the residents of Lecce, the Puglia region, and humanity as a whole.
From an urban perspective, two plazas are proposed, geometrically proportional to the ruin, serving to connect the tower to the city and offering spaces for alternative and mixed uses, mainly for cultural encounters and contemplation. The major square due to its urban scale, establishes the primary connection between the ensemble and the urban environment. The minor square, closer to the tower, connects to a staircase in a spiral shape that provides access to the tower's top lookout. Additionally, a pier is proposed, symbolically connecting the three main aspects of the ensemble: the plazas (the urban), the tower (the history), and the sea (the landscape). The pier offers a changing relationship depending on the perspective, allowing the view of the sea and the tower from Lecce as a city dweller, but also looking towards the tower and Lecce from the perspective of an imaginary navigator approaching the land.
The second criterion involves an architectural approach to reconstructing parts of the tower by adding translucent walls made of Italian alabaster from the Volterra region. These additions incorporate interior lighting, which serves to highlight the veining and forms of alabaster in the new elements while also illuminating the ancient elements.
Inside the tower, a pathway is proposed that allows visitors to approach the tower's materiality and its relationship with the landscape, making the tactile nature of the tower accessible. Furthermore, a new view of the sea from the tower's highest level is opened up, offering a previously non-existent perspective that enhances contemplation and reinforces the tower's connection to the maritime environment. The pathway also leads to the first level, where interactive digital panels on the history of the towers of Lecce expose the user to the process of their reconstruction and their heritage value.
In conclusion, both the urban and architectural proposal emphasize the power of symbolism, as everything new is part of the old and can shed light on the notion of different eras. Thus, the architecture creates a symbiosis between the two phases of history with a respectful and complementary perspective. Moreover, it is also symbolic that the proposal allows for the reversal or change of perspectives on uses and roles: previously, the tower was used for surveillance, but now the ensemble enables contemplation and gathering; previously, only a few saw the tower from the sea, but now the perspective of the navigator is accessible to anyone.